miércoles, 13 de enero de 2016

Síndrome del piramidal


En la entrada de hoy vamos a hablar de una lesión que tiene los corredores de larga distancia y que los mantiene en reposo durante unas semanas. El síndrome del Piramidal. 

Anatomía

El síndrome del piramidal se produce debido a la compresión o pinzamiento del nervio ciático por hipertrofia o contractura del musculo piriforme, constituyendo un conjunto de signos y síntomas que se caracterizan por alteraciones sensitivas, motoras y tróficas en el área de inervación del nervio ciático.

El músculo Piramidal o Piriforme está situado profundamente dentro de la región de la cadera y los glúteos. Se inserta en el sacro ( región inferior de la columna vertebral ) y en la parte superior del fémur ( trocánter mayor ) y forma parte de los músculos rotadores de la cadera. Su función es la rotación externa de la articulación de la cadera.

El músculo piriforme es un músculo horizontal, que discurre justo por encima del agujero ciático y, por tanto está en íntimo contacto con la salida del Nervio Ciático por la parte posterior del muslo.

El síndrome del piramidal es relativamente frecuente en corredores, ya que interviene en la estabilización de la zancada y se sobrecarga ante ritmos de alta intensidad y los impactos repetidos. 

En otras muchas ocasiones aparece en personas que no practican deportes, incluso en personas muy sedentarias.


El músculo Piramidal se contractura y acorta su longitud de forma progresiva , irritando al nervio ciático que pasa por la misma zona. Esto causa dolor en la región de las nalgas e incluso puede dar lugar a dolor referido en la espalda baja y el muslo.

Síntomas

Los pacientes a menudo se quejan de dolor en lo profundo de la cadera y los glúteos , y por esta razón , el síndrome piriforme suele confundirse con un problema de ciática. De hecho, en muchas unidades de Columna se evidencia esta patología, sobre todo en personas con gran sobrecarga ( corredores de fondo ) y también por la exploración del dolor pseudociático, que es menos llamativa en los signos clínicos y también algo menos limitante.

Es importante identificar el factor que está provocando la sobrecarga, y también los factores que pueden estar provocando una deficiencia biomecánica en la articulación de la cadera.El síndrome del piriforme puede conllevar dolor y parestesias en la región lumbar, ingles, periné, nalga, cadera, parte posterior del muslo, pierna y pie. El espasmo del músculo piriforme o la disfunción sacra provoca estrés en el ligamento sacrotuberoso. Este estrés comprime al nervio pudendo o incrementa el mecanismo de estrés en el hueso, potencialmente causante de dolor en la ingle o en la pelvis. La compresión de las ramas del nervio ciático a menudo provocan dolor y parestesias en la parte posterior de la cadera.

El dolor puede ser crónico y empeora cuando se presiona firmemente el piriforme contra el nervio ciático como la sedestación prolongada debido a la rotación interna, flexión y addución de la cadera y además los pacientes presentan dificultad para andar o al cruzar la pierna homolateral por encima de la otra. Esta pseudociática del piramidal es menos molesta y dolorosa que una verdadera ciática que tiene como origen una hernia discal a nivel lumbar.

Los síntomas que, a veces son de inicio repentino o de forma gradual, están normalmente asociados con espasmo del piriforme o con el atrapamiento del nervio ciático. El plexo sacro que inerva al tensor de la fascia lata, al glúteo medio, glúteo mayor, al abductor mayor y el cuadrado femoral están sujetos de la irradiación del músculo piriforme. La debilidad de los músculos del mismo lado puede ocurrir si la debilidad es causada por una debilidad anatómica o si es de duración crónica. La evaluación del rango de movimiento revela disminución de la rotación interna del mismo lado de la cadera.

En muchos casos de síndrome del piriforme, el sacro esta rotado hacia el mismo lado o al eje oblícuo contra lateral, resultado de una rotación compensatoria en vértebras lumbares en dirección opuesta. La rotación del sacro a menudo crea sensación de pierna más corta del mismo lado.

Disfunciones somáticas compensatorias y facilitadoras crean ventajas en la zona cervical, torácica y dolor de la parte baja de la espalda y también desordenes en el estómago y dolores de cabeza. TePoorten aclaró que decrece el rango de movimiento de la vertebra T10 y T11, cambia la textura de los tejidos de T3 y T4, dolor y disminución del rango de movimiento del lado contra lateral vértebra C2 y lesión del mismo lado de la articulación occipito-atlas en pacientes con síndrome del piriforme.

Factores que pueden influir en la aparición

- Hacer ejercicio en superficies duras , como el cemento


- Hacer ejercicio en un terreno irregular


- Comenzar un programa de ejercicio después de un largo período de sedentarismo


- La excesiva intensidad o duración del ejercicio


- Hacer ejercicio con zapatos desgastados o mal ajustados


- Permanecer sentado/a durante largos periodos de tiempo


- Alteraciones de la marcha , escoliosis y dismetrías


- Problemas de columna como hernias discales y estenosis de canal 


- Contracturas musculares lumbares crónicas

Diagnóstico

Las maniobras de exploración específicas para el dolor ciático pueden no ser concluyentes, y pueden identificarse puntos "gatillo" que aumentan el dolor y reproducen la irradiación por la irritación del nervio ciático.

Tratamiento

El tratamiento se puede abarcar con masaje en la zona adyacente a este músculo(que es un músculo profundo), los gluteos e isquitibiales.

Técnicas de puntos gatillos o punción seca, sobre los puntos específicos o bandas dolorosas.

Electroterapía(TENS o crioterapía) durante 20 minutos, con los electrodos colocados en origen e onserción.

Estiramientos de los músculos implicados en la flexo-extensión de cadera.

Prevención

Para prevenir la aparición de esta lesión os dejamos con estos estiramientos.

25 segundos cada lado

Tumbado, con los brazos extendidos en cruz, flexionamos una pierna y giramos las cadera sin levantar los hombros del suelo. Podemos ayudarnos con un brazo.


25 segundos cada lado

Tumbados con las manos detrás de la cabeza, la espalda pegada al suelo, las piernas ligeramente flexionadas. Giramos la cadera hacia un lado con una pierna apoyada sobre la otra.


15 segundos cada lado

Glúteos y oblicuos

Sentados con la pierna derecha extendida. Flexionaremos la pierna izquierda, llevándola sobre la derecha, para colocar el pie izquierdo en la parte exterior de la rodilla derecha. Después, flexionaremos el brazo derecho, situando el codo en la parte exterior del muslo izquierdo, sobre la rodilla. Durante este estiramiento debemos usar el codo derecho para mantener inmóvil la pierna izquierda. En esta posición y con la mano izquierda apoyada detrás de nosotros, giraremos la cabeza lentamente para mirar por encima del hombro izquierdo, al mismo tiempo que rotamos la parte superior del cuerpo hacia el brazo y la mano izquierdos.


15 segundos cada pierna

De pie, nos cogemos a una barandilla o similar, colocamos un pie sobre la rodilla contraria y nos echamos hacia atrás, estiramos la cadera de la pierna apoyada sobre la rodilla.


Esperamos que haya sido de ayuda para conocer un poco mas esta lesión y como podemos prevenirla.

Rafael y Macarena

Author & Editor

Corre cuando puedas, anda si tienes que hacerlo, arrástrate si tienes que hacerlo, simplemente nunca te rindas. DEAN KARNAZES

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